
Las importaciones venezolanas se recuperaron en el mes de octubre de 2018, un aumento interanual de 30,7% y de 28,2% mensual, el segundo salto mensual más elevado de 2018 a 840 millones de dólares, señala Torino Economics con base a datos de 31 socios comerciales.
En el más reciente informe, la firma advierte que las cifras de octubre están solo 2,6% por encima del promedio de los primeros 10 meses del año.
La firma indica que estos resultados no necesariamente se traducen en mayor cantidad de bienes disponibles en los anaqueles. La cifra de octubre está muy por debajo de los $4,8 millardos destinados a importaciones en el mismo mes de 2012, lo que implica una caída de 82,5% en seis años. En 2018, explican analistas, se produjo una estabilización de las compras externas a niveles históricos muy bajos.
“Una mirada de largo plazo a las series de importaciones históricas sugiere que las importaciones reales per cápita de este año estarán en su nivel más bajo desde al menos 1946 y 34,1% por debajo de su punto mínimo previo en 1990”, indica la firma.
El informe también refiere que el incremento de las importaciones se ve explicado, en buena medida, por el aumento de las compras de derivados de petróleo provenientes de Estados Unidos. De acuerdo con los datos de la Comisión de Comercio Internacional, la compra de petróleo y subproductos estadounidenses se ubicó en octubre en $343 millones, 2,1 veces el promedio de 2017.
Estas importaciones representan 66,5% de las compras totales a Estados Unidos y un alza de 95,7% entre enero y octubre de 2018 con respecto al mismo periodo de 2017.
Esta serie, añade la firma, permite inferir el comportamiento de las importaciones no petroleras, que se ubicaron en $105 millones en octubre. La caída con respecto al año anterior es de 17,9% y en los primeros 10 meses de 2018 la contracción acumula 22,5%.
“En 2017, las importaciones no petroleras representaban 52,8% de las compras desde Estados Unidos, mientras que, hasta octubre de 2018, abarcaron solo 33,5% del total. En otras palabras, a pesar del gran aumento en las importaciones petroleras desde Estados Unidos, las no petroleras han sufrido un fuerte declive en el último año”, puntualiza.
El comportamiento de esta serie implica que el uso de las importaciones como indicador de las condiciones de vida de los venezolanos debe hacerse con cautela. Hasta octubre de 2018, las compras de petróleo y derivados desde Estados Unidos habían promediado $302 millones al mes, muy por encima de los $86,2 millones mensuales registrados en 2017.
“Esto significa que $215,8 millones en compras adicionales se pagaron por productos intermedios a ser usados en la industria petrolera, como consecuencia principalmente de las problemáticas condiciones del sector refinador venezolano. Incluso sin tomar en cuenta los posibles aumentos de compras de petróleo a otros países (de las cuales no tenemos suficiente data), estos resultados demuestran que ha habido un declive significativo en las importaciones no petroleras totales y, por lo tanto, en la disponibilidad de productos importados para el consumo del país”, concluye.

